La enseñanza en esta
etapa se concibe como un proceso, en un clima de contención
afectiva y límites claros.
Concebimos que la educación, en función de la autonomía personal,
es un proceso en el cual el niño va adquiriendo progresivamente
la responsabilidad de su propia vida, hasta llegar a ser un
ser independiente de los demás.
En esta etapa, el aprendizaje tiene como punto de partida
al propio alumno en su condición de persona única e irrepetible
y a la vez debe permitir el ejercicio responsable de la libertad
en tarea compartida dentro de esa estructura socializante
que es el grupo.
Proponemos una formación integral para nuestros alumnos de
primaria, atendiendo aspectos físicos, intelectuales y sociales,
en acciones coordinadas entre el cuerpo docente y la familia.
En esta etapa de su formación, los niños crecen y desarrollan
su potencial, afirman su personalidad, consiguen pasar del
pensamiento concreto al pensamiento abstracto, son capaces
de analizar, de sintetizar, de expresar sus opiniones con
criterio personal y de trabajar organizadamente en equipos.
Además, juegan, se divierten, proponen ellos mismos actividades
para realizar, hacen deporte, investigan, comparten y respetan
a sus pares, a los adultos y al medio en el que viven.
Nuestros docentes, asistentes, coordinadores y directores,
acompañan y supervisan todas estas experiencias, respetando
siempre las características personales de cada alumno, así
como sus tiempos y ritmos de aprendizaje. |