Es por eso que en nuestro jardín para satisfacer la necesidad constante de movimiento del niño pre-escolar, la actividad física está presente todos los días, bajo las formas básicas de movimiento que determinan los procesos infantiles: caminar, correr, saltar, trepar, arrastrar, deslizar, traccionar , transportar, lanzar y recibir, reptar, rodar, concebidas como un fin educativo por maestras y sirven de apoyo a la actividad específica del profesor de Educación Física.
Se trabaja sobre los factores equilibrio, reacción, agilidad, flexibilidad, fuerza y resistencia, teniendo en cuenta que el niño debe estructurar:
La noción del yo corporal
La noción del yo corporal con relación al tiempo y el espacio
La noción del yo corporal en relación a los objetos y los demás.
Se crea estímulos y situaciones acordes al nivel del niño que permitan desarrollar habilidades específicas y disfrutar de un ambiente de juego.
Incorporamos hábitos de higiene y alimentación que contribuya al mantenimiento y desarrollo de la salud.
Para la evolución plena de la actividad utilizamos materiales acordes para el nivel: pelotas de goma, colchonetas, aros, bastones, cuerdas, elásticos, planos inclinados, cintas, trepadores, bancos largos, conos, neumáticos.
Realizamos actividades con instrumentos musicales para el buen desarrollo de la actividad rítmica que le brinda al niño la posibilidad de expresar sonidos y ritmos a través de movimientos.
Jugamos en espacios abiertos y cerrados, adecuándonos a diferentes situaciones.
Realizamos actividades en contacto con la naturaleza que contribuyan al conocimiento, utilización, cuidado y preservación de ese medio. |